C.J. Castillo escribe ficción contemporánea sobre los sistemas ocultos que moldean lo que los jóvenes ven, sienten y desean online. Los Hijos del Código es su primera novela, y no le pide al lector que confíe en su palabra. Su autoridad viene de sus pruebas. Cada caso real detrás de la historia aparece nombrado. Cada mecanismo tiene su fuente. La línea entre lo real y lo ficticio está trazada a la vista, para que el lector pueda comprobarlo por sí mismo. Castillo escribió el libro tras llegar a una conclusión difícil: estos sistemas terminan conociendo a los jóvenes que los usan mejor que los adultos más cercanos a ellos — y eso nunca fue una falla, sino el diseño funcionando como fue pensado, con chatbots de IA y apps hechas para capturar su atención. El libro está escrito para los jóvenes más expuestos a ese diseño, y para los adultos que los quieren. No busca tranquilizarlos. Les entrega una forma de ver la máquina con claridad — y una razón para levantar la vista.